miércoles, 20 de agosto de 2008

Belleza Plena

A Marco da Silva

(un poema de Oscar Portela)


Intocada y bárbara belleza. Luz de luna
Sacrificial y sangre en los colmillos
Del hombre que aún es leopardo. Y el
Poeta un venado que pasta torpemente cuando
Ya la posesión es sangre y la carne gramilla
Entre los dientes marfilinios de dios del sacrificio.

Pues sacrificio es Eros. Y un no domesticado dios
De belleza inaudita que ignora los sonidos de
La lira toma de este rapsoda la luz primera
0 el alba que si misma se nace – y lo devora
Como el jaguar devora al cervatillo. Y no hay dolor
En este sacrificio tan hondo como la muerte
Que completa la vida: el rapsoda ya es él:
Trasmutado que fue de los cantos al sinuoso
Mundo que subyace en la pulsión de vida
Que es sangre y carne y hostia de la tierra.

¿Pues de donde escapaste Marco da Silva
Hombre y jaguar – dios del ras de la tierra tan bello
Como las alboradas que pare en sol cuando escondido
Esperas a tu madre la luna? Ninguna belleza
Tan áspera y tan brutal, tan indomesticada como
La tuya Marco! Tu boca cual pila bautismal salva
Al poeta de la mera grafía y lo trasporta al grito
Del primer nacimiento. Mientras devoras
Lo que soy renazco y soy el poeta que ruge
En la indómita alba tan lustral como el tiempo
Que se espacia y soy cuerpo y laberinto y senda

Tu intocada belleza brutal como las auras esta aquí
Para decirme que el origen repite la semilla
Y que el alba es la primera alba. Pues todo se refunda
Eternamente en el Eros que sangra entre tus dientes
Y renace en el primer poema que es este que escribo ahora
Como si fuera el último y primero.

(Poema dedicado a mi amigo Benoit Pivert)

Oscar Portela.

lunes, 11 de agosto de 2008

Lección de Historia

(Un poema de Ana Zhennamir Rivas)

Una por una cayeron las columnas del imperio
y las lágrimas del hombre,
-del último hombre que quedaba en pie-,
naufragaron en la arena.

El moho y el silencio nacieron en las ruinas.
Pero nadie contemplaba el verde moho,
húmedo, optimista,
y nadie se quejaba
del repiquetear agujereante del silencio.

Caminante,
si Hermes enodios
en desvío,
te llevara
a transitar por aquel puerto
detente a escuchar por un momento
las voces que renacen del olvido...

¡Acaso aquel instante,
sin saberlo,
sea alquimia de tu rumbo en el camino!

más de Ana Z. Rivas

sábado, 9 de agosto de 2008

POEMA EN SOL MAYOR!

(Enrique Giana)

Si pidiesen hoy que dijera lo que por ti siento,
mi mente muda y débil, balbuceando,
diría con certeza que es amor…no, miento!,
es más que amor, es amar-amando!

Amada-amante de siempre, amada-amante,
como un candil gigante de eterno combustible,
ilumina mi alma y mi mente,
con aquel tesón abrasador, indescriptible.

No permitas nunca que el acaso nos separe
pues la vida nos ligó con brazos fuertes,
cultivemos este amor, antes que pare,
el devenir eterno, la misma vida y también la muerte!

POR SIEMPRE TE AMARÉ
MÁS ALLÁ DE LA ETERNIDAD!

Enrique Giana