domingo, 31 de mayo de 2009

Hace un par de años le escribí a Mario Vargas Llosa para proponerle la edición conjunta de un poemario. Una edición de poesía a dos voces en la cual los poemas irían intercalados (de ser posible, le proponía, un poema suyo en la página izquierda y un poema mío en la página derecha), y cuyo costo de edición e impresión estaba yo, incluso, dispuesto a financiar. Como no recibí respuesta a la primera misiva, escribí una segunda... y una tercera y una cuarta, hasta que alguien de su entorno (supongo) se dignó a contestar inquiriéndome de forma bastante grosera por la forma en que obtuve la dirección de correo y exigiéndome que no volviera a escribir, a riesgo de no sé qué acciones legales y bla, bla. "Don Mario es un personaje demasiado importante para perder su tiempo con cualquier desconocido arrivista en busca de publicidad". Varias podrían ser las razones por las que el autor de "Pantaleón y las visitadoras" no esté dispuesto a escribir el libro de poesía que yo proponía. Tal vez el tal "Don Mario" (a quien el nombre le queda un poco grande si lo comparamos con el otro "Don Mario" que nos dejó no hace mucho para partir hacia el universo donde los poetas duermen la siesta después de toda una vida de trabajo) no esté dispuesto a permitir una comparación tan frontal de sus textos con los míos, en dónde el lector pueda comparar poema com poema, verso con verso, con sólo cambiar la vista de izquiera a derecha. Más de un buen novelista ha habido, en la historia de la literatura, incapaz de escribir un buen verso. Ese podría ser su caso; al fin y al cabo, el público que lee novelas no siempre lee poesías y entre uno y otro hay distancias bien notorias. En cualquier caso, Mario Vargas Llosa perfirió eludir mi proposición y ni siquiera lo hizo personalmente (como para evitarse la vergüenza).
En una nota de prensa que recién leo, "Don" Mario dice, respecto de cierto presidente latinoamericano, que "no quiere debatir conmigo porque tiene miedo"... ¿será eso mismo lo que le pasó al sr. Vargas Llosa con respecto a mi proposición? ¿Tuvo miedo de enfrentar en debate franco su poesía con la mía?

lunes, 18 de mayo de 2009

Hasta la vista, Don Mario.
Allá nos veremos. Usted sabe dónde.
En el cielo sur -que no al sur del cielo-
Allá nos veremos cualquier día de estos
y en esos parajes, sin prisa y sin tiempo
cualquier día de estos, acaso de usted
pueda yo aprender a escribir mis versos.

Joldan, mayo 18 de 2009

jueves, 14 de mayo de 2009

Atacar

(Eduardo Julio Malnati)

¡El ser humano, es agresivo!,
nada ni nadie, estuvo a salvo.
Ni los chinos con la gran muralla
ni los Troyanos con gladiadores,
ni el Faraón con sus pirámides.
¡RODAS... con el coloso!.
Los Judíos con su dios invisible.
Ni Los Griegos con su filosofía,
África con peligros y misterios.
América con la temida bomba de neutrones; de alguna forma, el
“Hombre” ¡se las ingeniara para atacarse... a si mismo!.
Y se destruirá igual, ¡con un gas
venenoso!, un virus novedoso...
¡Bacterias; asesinas cultivadas!.
O enamorándose... de otro amor
Imposible hasta el suicidio.
vuelve a atacar, otra vez humano
¡pero recuerda siempre, ingenuo.
Que tu destino... ¡será la muerte,
hasta que tú la mates!.

más de E.J. Malnati