lunes, 8 de octubre de 2012

Chavista:
Adjetivo calificativo, generalmente en sentido peyorativo, utilizado por un amplio sector de la clase media en Venezuela, para referirse a cualquier persona que manifieste una opinión contraria (o, incluso, un mayor conocimiento) en relación a cualquier tema o asunto.
Ejemplo:
- El color que le pusiste a las paredes de tu casa, me parece un poco intenso...
- Claro!... Es que eres un vulgar chavista!
-o-
- Hay que aperturar el proceso
- Disculpa... "aperturar" no es un verbo... se dice "abrir".
- Y tú qué sabes de eso, chavista de porquería (en ocasiones se recalifica al calificativo, apelando, para darle mayor énfasis, a la escatología)
-o-
- Hubo fraude en las últimas elecciones...
- Bueno... Eso habría que demostrarlo, hasta ahora nadie ha presentado pruebas...
- Está más que demostrado, chavista hijo de p$%&, chavista de m&%$$, ..., etc.

sábado, 6 de octubre de 2012

Otra de antichavistas...

Es 5 de octubre de 2012 en España. Entro a la edición digital del ABC y me encuentro con un artículo sobre el cierre de campaña de Hugo Chávez en Venezuela, "Chávez cierra su campaña en Caracas y Capriles en tres estados", por Ludmila Vinogradoff, en el cual, una vez más, este diario deja clara la objetividad periodística con que tratan la información. Como no tengo nada mejor que hacer, me entretengo un poco leyendo comentarios y doy respuesta a uno de un tal Adrián, estableciéndose el siguiente diálogo:
Adrián
Me entero que Chavez niega conseciones con referendums jajajajJAJAJAJjaja en las elecciones sobre RCTV vote nulo por que no hubo jajajaja

jldasilva
Adrian, no son "conseciones"... son "concesiones"

Adrián
Claro y con tu comentario has subido un escaño en el plano de la razón, tremendo sigue subiendo que pronto llegaras a ser otro Chavez más. Animo!
(Aquí es donde uno dice qué pasa con esta gente? no tienen otra cosa en la cabeza más que a Chávez? Se diría que son "monopensantes" -no porque, siendo monos, piensen, sino por tener un único pensamiento que, además, pareciera ser el motor, origen y motivo de su vida entera- No tengo nada mejor que hacer, como ya dije, de modo que le tiro un poco de la lengua... o de las teclas...)
jldasilva
A mi no me interesa subir escaños. Lo cierto es que tú has bajado unos cuántos con esa fobia que tienes al conocimiento y a que te corrijan. Mi estimado, cada quien tiene derecho a expresar su ignorancia como mejor se le acomode... sígala expresando.

Adrián
Yo no soy chavista, veo que usted sabe mucho de ignorancia. Hable más del tema.
(nuevamente Chávez a relucir... sobran comentarios. No hay duda: Son de ideas fijas y tienen una fijación patológica con Chávez. No me extraña que les de urticaria sólo de pensar en que los gobierne por seis años más. Sigo tirando de las teclas...)
jldasilva
Y por qué supone usted que yo sí lo soy? Quizás esa mera suposición ya hable bastante acerca de su ignorancia... Entre usted y yo, el único que ha hablado de chavez y chavistas es usted; Yo, ni lo he mencionado, ni tengo interés alguno en el tema.

Adrián
Mira tu te la das de que sabes mucha ortografía pero ese error de final de línea solo se da si has usado Microsoft Word, que es el único editor de texto que agrega el salto de línea de forma justificada, das pena, primero por crear una cuenta nueva y aparentar ser educado solo para que no te borren los comentarios y segundo dártelas de que sabes mucha ortografía cuando usas Word, para realizar la corrección mira la diferencia entre copiar y pegar de Word y escribir directamente aquí.
(?????????? Me viene a la mente el recuerdo de Harry McCool, padre de Cool McCool, aquella serie animada de finales de los 60, cuando su compañero policía le preguntaba "qué dijo Harry, qué dijo?")
Leyendo, más tarde, en otro lugar de la misma lista de comentarios, me encuentro con este otro "post" del mismo Adrián
Adrián
Adivinen quien es Jldasilva jajajaja y pensar que te conocía de antes pero viniste ahora más "educado" se te sale lo chavista con cada palabra que dices así trates de maquillarla.
(más referencias a Chávez y Chavistas, sin siquiera saber con quién está hablando. Es obvio que no me conoce... Le dejo allí mismo la correspondiente pregunta...)
Jldasilva
Y según usted, quién es jldasilva? A ver... sorpréndanos, Adrián!!!
(... que, por supuesto, jamás contesta...)

sábado, 18 de agosto de 2012

(a Emilio Sánchez)

Era un corazón que envolvía a un cuerpo.
Más grande, aún, que eso era... ¿he dicho grande?
Inmenso. Era la inocencia encarnada.
La extrema transpariencia en la mirada.
Infinita claridad. Libro abierto.
Oráculo de Dios a quien comprenda.

Hasta siempre, compañero.
Fuiste de esas personas que, por sólo compartir con ellas un breve instante, hacen que todo este camino terrenal valga la pena.

No sé si alguna vez pude enseñarte algo... Jamás te dije, tampoco, lo mucho que aprendí de ti.

Hasta siempre, compañero.
Volveremos a encontrarnos y otra vez nos sentaremos juntos a esperar, al lado de la carretera.

Hasta siempre, compañero.
Hasta siempre

José L. Dasilva N.
Caracas, agosto 18 de 2012

martes, 26 de junio de 2012

Respuesta del obrero creador al crítico teórico que "todo lo haría mejor"

Sí. Estoy seguro de que usted lo hubiera hecho infinitamente mejor; pero, en este caso, esto que usted ve, es mejor, incluso, que lo mejor que usted hubiera podido hacer; pues mi producto es tangible, mientras que el suyo es una idea, y, las ideas que no se materializan, son sólo eso: ideas. Humo que se dispersa aún antes de ser notado. Fantasmas condenados a vagar en el limbo donde purga sus pecados la falta de voluntad -o la mediocridad, que es lo mismo-, de quien pudiendo no hace.

miércoles, 20 de junio de 2012

Natalia Ortun y Jorge Luis Dasilva en el "Tobías Lasser"

Recital de Piano en el Auditorio "Tobías Lasser" de la Facultad de Ciencias, Universidad Central de Venezuela, presentando a Natalia Ortun y Jorge Luis Dasilva.
Mientras permanezcas caminando tras de tus sueños, tendrás la oportunidad de alcanzarlos. Si tus sueños son los que te siguen... ni que te detengas te alcanzarán.
José L. Dasilva

sábado, 28 de abril de 2012

Catorce Lustros

(Pablo Mora)

A catorce lustros de luz, cargo entre mis ojos el primer reverbero, todavía azulando mis insomnios. También el corredor desde donde veía pasar las recuas camino a las haciendas. El camino real donde, pajarito entumecido, escondía mis nervios mientras pasaba el toro desgaritado hacia el matadero. La rueda con que acortaba el tiempo en los mandados. El animalito que espanté en alguna de mis veredas. El tremendo susto cuando salí corriendo por las calles de mi pueblo, creyendo haber contraído enfermedad mortal. El atrio de la Iglesia donde barajaba mi destino entre milicia o sacerdocio. La tarde en que cogí camino con mi madre para nunca más tornar a casa apenas a los doce años. Las locuras, letanías y latines del Seminario. La monjita española que lucía tanto camino del altar. La noche en que me sugirieron colgar los hábitos por muy enamorado. Los doce años bajo el mismo techo descubriéndole a la sombra su abecedario. El Martes Santo, por la Calle 4, cuando de tarde me fui en busca del amor y me encontré el Monumento de la Francia —con nueve lustros ya—. La estela vespertina, cuando dejé a mi novia y a mi madre camino del mar para alcanzar la nieve. Los dos años en el Alpe, allá en Turín, templándole la cuerda a la esperanza. El grito del Mayo Francés 68 junto a mi puerta. Los dos años nevados en Monza. El encuentro con Teresa de Jesús, haciendo el amor con Dios —o a Dios— gracias a Bernini. María quinceañera, Virgen, haciendo el amor con Jesús —o a Jesús— a los ojos de la tarde, gracias al piadoso Miguel Ángel. Giulio Girardi queriendo encuadrar a creyentes y no creyentes desde una y otra fábrica, haciendo brotar la fe de la praxis revolucionaria. Ernesto, el Che, desfilando como Pedro por su casa en calles italianas. Fidel, “el que encendió la historia y se lanzó de cabeza contra el dolor contra la muerte”. Simón, el tal Bolívar, un nudo más en el alambre de la historia. El burundés, enseñándome que el campo es el rey. El camerunés, que el campo no es de uno solo y el gol, de todos. Un junio sentí pasar el tiempo a ras de piel. Otro día oí que sollozaba mi lamento. Fui amaneciendo en muchos puertos. Lejos de los bajeles de la infancia. En medio de hojarascas y desiertos. Cerca de la tristeza trashumante. Bajo un trémulo sol de cafetales. Oí amanecer el Mediterráneo. Vi gatear al Sol sobre las aguas. Supe de maldad, locura y mezquindad humanas. Con pavor, por cinco lustros, entré y salí de muchas aulas, donde el canibalismo torpedeaba a cada instante; donde incertidumbre, inseguridad, desconcierto, apremio, sumisión, a sus anchas galopaban. Tan sólo en un gracioso, apacible bosque mis morrales, mis versos, escondí por un par de años. Libre ya de ataduras, de horarios, presiones y prisiones, conmigo voy arreando sueños, horas, “pasando el tiempo a la orilla del mundo”. La aldea sigue guindando en mi conciencia como la música del Alpe en mi nochura. Las notas del camino persiguiendo asombros. El amor acurrucado estruja el mediodía que falta. La lluvia sabe mi tristeza. La muerte no ha inventado nada. Sólo marcha la guerra por los lados. Un vaivén de enredos sepulta la victoria. La guerra agazapada reta la esperanza. En grito eterno el hombre implora Paz tras los pálidos ojos de los dioses. Sigo en abril, seguro de que existo. En Sombra Antigua. En Sangre Zurcida. Limito por el norte con mi madre. Por el sur con la luz de mis luceros. Por el oriente azul con mi mujer. Por el oeste con el mundo entero. Y no he podido limitar conmigo. Sólo sé que en cinco formas verbales cabe el trajín del hombre sobre tierra: hundirse, hurgarse, ser, sentirse, serse... más eso de los meses y aquello que regresa de los años.

(pablumbre@hotmail.com)

sábado, 31 de marzo de 2012

Quizás no siempre camino
por la vereda acertada, pero
Cómo saberlo?
Cómo saber de antemano la dirección
y el tiempo justo
en que habremos de enfrentarnos al destino?
Quizás camino demasiado por la senda equivocada.
Nunca tuve carta de navegación.
Jamás me dieron un mapa.
Me empujaron, una noche, monte abajo
y me dijeron: ¡anda!
Y no quedó alternativa:
caminar a la deriva
buscando algo que quizás reconozca
al instante en que lo encuentre,
si es que alguna vez lo encuentro
y, de hacerlo, soy consciente.

¿Qué tan importante puede ser,
qué tan pertinente,
tener la razón, ganar o perder?

El fin último,
el verdadero,
el inevitable,
el duradero,
de uno u otro modo,
con razón o sin ella, es el mismo:
la noche oscura, el abismo
la quietud del pensamiento
para unos el descanso
para otros, el lamento.

(agosto /2010)