martes, 17 de marzo de 2009

REUNIÓN DE CONDOMINIO

La siguiente carta, escrita por Gonzalo “Chile” Veloz, me llegó por correo electrónico. Me tomo la libertad de publicarla aquí porque creo que merece darse a conocer. Más de una persona encontrará en ella suficientes motivos de reflexión

REUNIÓN DE CONDOMINIO

Siempre he pensado que no soy la persona ideal para dar consejos, para llamar a la razón, para conciliar, aunque muchas personas, a su vez, crean lo contrario. Pero esta vez, sólo por esta vez, voy a dar un consejo, voy a llamar a la razón, voy a ser conciliador.
Para ninguno es un misterio todo lo que está sucediendo, por el contrario, nos acometen marejadas de angustia, de desazón, de tristeza, de rabia, en fin, de todos esos sentimientos que los seres humanos somos capaces de aflorar cuando las cosas nos arrinconan, nos aplastan, en otras palabras, cuando nos cambian las reglas de juego sin ninguna explicación. Pero vayamos atrás.
Nuestro primer gran error fue no haber permitido que Carlos Andrés Pérez terminara su segundo gobierno. Eso nos llevó a que nombraran al títere de Ramón Velázquez por un breve lapso de tiempo para poder convocar a elecciones, mismas que sirvieron de tribuna para que el nefasto Rafael Caldera se llenara de gloria en su discurso en el Congreso luego que David Morales Bello pidiera la cabeza de los golpistas...se acuerdan...? . Luego con su discurso, Caldera prácticamente, salvó a Chávez de una muerte segura: física y política. Y, más aun, para pagarle el inmenso favor de ayudarlo a llegar a su segundo mandato, Caldera liberó y le restituyó a Chávez todos sus derechos, lo que a su vez lo llevó a erigirse como salvador de la patria pidiéndole la renuncia a quien había sido su benefactor político, o sea, Caldera.
Verdad que así más o menos sucedieron las cosas...? Continuo.
Cuando Chávez convoca a las posteriores elecciones y las gana, donde estábamos todos los que ahora disentimos de él...? Les voy a poner un ejemplo para que vean donde estábamos.
Imaginen que viven en un edificio donde hay 24 apartamentos. A usted lo convocan en la cartelera de su edificio a una junta de condominio que va a haber el -por ejemplo- Martes a las 8.00 p.m. y usted, por cualquiera que sea la circunstancia no acude....Unos días después se vuelve a hacer una convocatoria pues hubo gente que como usted tampoco acudió a la cita. La nueva reunión es para el Viernes a las 8.00 p.m. y usted como muchos otros no va o se le olvida o se va al cine o simplemente no le da importancia...Es así como por reglamento de condominio se convoca a una tercera reunión para el Domingo a la misma hora y, según ese reglamento, con las personas que vayan, que pueden ser tres o cuatro, o que casi siempre son tres o cuatro, se aprueba pintar su edificio de color verde perico con pepas moradas....Así las cosas, usted sale a su trabajo el Lunes y cuando regresa en la noche encuentra su querido y adorado edificio pintado de verde perico con pepas moradas...Su indignación y su ira no tienen freno, sube a tocar la puerta del presidente de la junta de condominio y le reclama:
QUE VAINEJESTA...¡ ES QUE USTEDES SE HAN CREÍDO QUE ESTE ES EL CIRCO DE LOS HERMANOS GASCA...¡ TOESUNA VERGÜENZA...¡ TOESUNAMIER... (SIC)
Usted no le da tiempo al presidente de la junta de condominio de explicar nada... Usted lo CARAJEA, lo PECHEREA, lo MANOTEA, lo amenaza con demandarlo, con expulsarlo, con destituirlo, con, en fin, con lo que siempre amenazamos.... pero.... USTED no se ha puesto a pensar que USTED tuvo tres oportunidades de votar por lo contrario, de aconsejar, de
llamar a la razón, de conciliar y no las usó. No hizo de ellas su arma de combate, SIMPLEMENTE...USTED NO ESTABA ALLÍ PARA VOTAR...
Esa, mi querido amigo y amiga, esa es Venezuela, la misma que nos convocó a sus inquilinos, a sus propietarios, a sus ciudadanos a tres reuniones de condominio y nosotros no fuimos, no atendimos al llamado, no corrimos en su auxilio y ahora, ahora querido amigo, querida amiga, querido compatriota, Venezuela, MI VENEZUELA, TU VENEZUELA, NUESTRA VENEZUELA, está pintada de verde perico con pepas moradas....
Y ahora qué hacemos...? Resulta que ahora no falta nadie a las juntas de condominio ( léase LAS MARCHAS...) y junta tras junta nos preguntamos cuando será que podremos pintar de nuevo a nuestro país con amarillos, azules y rojos y decorarlo con estrellas....? He ahí el gran dilema, he ahí la gran pregunta.
Podríamos decir que si estuvimos ausentes durante más de 40 años de las reuniones de condominio, pues, en castigo, tendremos que esperar 40 o más años para que todo vuelva a ser como fue alguna vez...pero ese definitivamente es un pensamiento muy pesimista. Creo que para ver las cosas con más optimismo debemos decirnos que hemos aprendido la lección y la hemos aprendido de la forma más dura posible: con pérdida de vidas humanas, con heridos, con un país desvencijado económicamente e industrialmente, con un país agónico de su gentilicio, con la autoestima más baja del mundo, con una vergüenza que nos enfrenta cada día cuando vemos cada vez más carros en las calles, menos bienes de consumo en los mercados, menos sonrisas en las caras, mas lágrimas en las vidas y más odio en los corazones.
Por supuesto que ante este escenario hay actores que prefieren hacer MUTIS por la derecha ( ya de izquierda tenemos de sobra) y recogen sus bártulos y se largan. Ciertamente esa es una solución, muy cómoda, pero solución al fin. pero, ( los " peros " de siempre) no todos - que somos la mayoría - podemos hacer eso por lo tanto tenemos que quedarnos y, más allá, yo diría DEBEMOS quedarnos. Y por qué...? Para no ser tan ACONSEJADOR les diré solo las que, como decía el Sargento Hunter ( se acuerdan el policía de la serie de tv ..?) FUNCIONAN PARA MI:
Una podría ser que me quedo porque es aquí donde tengo todo lo que tengo: mi casa, mi hijo, mi pareja, mi familia, mis amigos, mi trabajo, mis cosas, mis raíces....Y todo eso puede sonar muy sentimental...pero...sigo...
Otra podría ser que si en una época fuimos capaces de convivir verdes, blancos, rojos, azules y demás colores del espectro, juntos pero no revueltos, en una cierta paz, en una armonía muy SUI GENERIS, muy tropical, pues no veo por qué no podamos volver a eso...
Y así, haría una larga lista de razones - unas creíbles otras no - para explicarles porque me quedo, mas, al final, creo que una sola es la válida: ME QUEDO POR QUE SI....¡¡¡¡
Me quedo porque este es MI PAÍS, MI PATRIA, MI TIERRA, y será la de mi hijo y será la de sus hijos, y así debe ser. Por lo tanto no estoy dispuesto a dejárselas a los que no se la merecen y que han hecho de ella ( y viene el chiste ) un edificio de verde perico con pepas moradas...
Solo piensen que es el único país que tenemos y que puestos a comparar somos un país hermoso como ninguno, con riquezas como ninguno, con territorio para desarrollo como muy pocos, con gente buena ( por que SI LA HAY ) con sabor, con color, con olor, propios, únicos, entrañables, queridos, hermosos.
Si les sirve entonces de algo todo esto que he escrito para pensar un poco sobre si se quedan o se van, pues valió la pena entonces escribirlo.
Por último si su decisión es de irse, POR FAVOR, no los quiero oír quejarse, DE NADA, NI DE NADIE. No hablen de Cuba porque ustedes están haciendo lo que hicieron los cubanos y que nunca debieron haber hecho: DEJARON SOLA A SU PATRIA.
La resistencia es aquí, ahora y para siempre. Cuánto tiempo va a tomar...no lo se , ojalá y lo supiera pero lo que sea que dure hará más grato el sabor del triunfo para los que si estuvimos aquí cuando convocaron la REUNIÓN DE CONDOMINIO....
Termino con una de esas frases que a uno le hubiera gustado pensar pero, ya ven, en el mundo hay más personas que han pasado por cosas como estas y peores y todavía son capaces de decir: LA VICTORIA ES PARA LOS QUE MAS CREEN EN ELLA...POR MAS TIEMPO.

Un saludo. Att. Chile Veloz

P.D.: perdonen los errores son parte de la emoción....



MI COMENTARIO

Aplaudo efusiva y sinceramente a Gonzalo "Chile" Veloz, exnovio de Dinorita, por los años 80, cuando Caurimare era “La Lagunita” y Paparo era Miami (pero en Venezuela). Excelente disertación con una verdad de fondo indiscutible; sin embargo –y dejo claro: a mi juicio- el “Chile” Veloz comete el mismo error recurrente que todos hemos cometido antes de Chávez, durante Chávez y seguiremos cometiendo después de Chávez (porque sí, porque está en nuestra naturaleza): creemos que por haber alcanzado un cierto nivel, económico y educativo (hay quién le dice “cultural”), somos custodios de la única verdad que existe; y, cualquiera que tenga una verdad diferente (léase “tenga otra opinión”), simplemente ¡está equivocado! (hay quien diría: ¡es un ignorante!)
Voy a tomar únicamente una frase del texto: “juntos pero no revueltos”; es decir: sobre el mismo suelo, pero tú en tu territorio y yo en el mío; porque, a pesar de que somos venezolanos, tú eres de una clase y yo de otra. Yo en mi urbanización y tú, que vienes a limpiar mi casa una vez a la semana (que sólo en casos así está permitida la mezcla), en tu barrio, dándote un banquete cuando te permito llevar para tu casa algunas sobras de mi almuerzo. Yo en mi valle, tú en tu cerro. Y estoy seguro de que si le preguntáramos al “Chile” Veloz quién tiene a Venezuela dividida, inmediatamente respondería “Chávez con su discurso clasista y violento”.
El “chile” Veloz dice además, que convivíamos en “cierta paz”… O sea, que la paz no era de verdad. También que convivíamos en una armonía “SUI GENERIS, muy tropical…” O sea, que la armonía tampoco era de verdad. Éramos, no sé, como el matrimonio que vive a trompadas todos los días pero sonríen cuando se encuentran en sociedad para dar la apariencia de pareja perfecta y bien llevada. Mi pregunta, en realidad es, ¿por cuánto tiempo más creyó el “chile” Veloz y toda la gente que opina como él, que podría sostenerse una sociedad viviendo una paz y armonía que no pasan de la apariencia? ¿Cuánto más creyeron que soportaría la piedra el golpeteo del agua?
La gente a la que le gusta el “verde perico con pepas moradas”, ¿es menos gente? ¿son menos venezolanos? ¿tienen menos derechos? ¿no se merecen su patria?
Maglio Ordoñez era una estrella del baseball hasta que se pronunció a favor del “edificio verde perico con pepas moradas”; ahora, sus propios compatriotas (los mismos que antes lo alababan, esos mismos que dicen muy alto “aquí cabemos todos…” y casi en silencio “los que piensen como yo”) lo abuchean y lo insultan cuando sale al campo de juego representando a la Venezuela que “tanto aman”.
Yo, que estoy de acuerdo en el punto central de la carta anterior, por no decir amén a toda la santa palabra en ella expresada, indudablemente, pasaré a ser (o seguiré siendo -para quienes ya me consideran-) un “chavista ignorante” más.

¡Así sea!

Atte. José L. Dsailva N.