"Quien tenga algo que objetar acerca de lo que yo escribo, sólo piense y recuerde que: Lo que expongo, es mi experiencia y mi pensamiento; no puedo exponer ni su experiencia ni su pensamiento. Si mi experiencia fuese igual que su experiencia y mi pensamiento fuese igual que su pensamiento, entonces usted sería yo... y de ello, a ambos nos libre Dios."
(José L. Dasilva N., manifiesto personal, xxxx)
"El comunismo no priva a nadie del poder de apropiarse productos sociales; lo único que no admite es el poder de usurpar, por medio de esta apropiación, el trabajo ajeno."
(Marx y Engels, Manifiesto Comunista, 1848)

domingo, 2 de agosto de 2020

El eco de la guerra


En Frecuencia Modulada
me llega el eco de la guerra
de esa realidad que no es mi realidad
y está presente como si lo fuera

y no es mi realidad por poca cosa
por mero azar
por no sé qué privilegio heredado aún antes de tener herencia
por algún salvoconducto que al nacer me dió el destino
no es mi realidad

no es mi realidad porque no corro
hacia el refugio al sonar de una sirena
porque no duelen mis huesos con la tortura ajena
porque nadie me obliga a dejar atrás mi casa
y buscar protección en otra tierra.

No. No es mi realidad, pero es mi guerra.

Me lo recuerda el diario
que acompaño con café cada mañana
me lo recuerda esa voz que me hace sentir menos solo
mientras conduzco las ruinas de lo que alguna vez fue un coche
(porque al menos tengo coche)
me lo recuerda el cristal de esa caja frente a mí a la hora de la cena
(porque al menos tengo cena)
y me voy a dormir
(puedo vanagloriarme de tener paredes, techo y cama)
con la idea de haber visto otra película...
una película más como tantas que ya he visto
pero en esta (a diferencia)
no hay superhéroes al estilo americano
(un sólo hombre acabando a la vez con cien villanos)
aquí no hay Swarzenegers ni Stallones
aquí no hay dobles, no se repiten escenas
el guión se improvisa día a día
para un elenco de actores que nunca obtendrán
el premio de la Academia.

Esto no es una película más
tampoco un juego de fútbol al que asisto en vivo y en directo
gracias a la ciencia de las telecomunicaciones.

Y al acostarme, miro al techo y rezo
rezo por los que han muerto ya
y por los vivos que quedan
y entonces me pregunto si rezar servirá de algo
¿rezará el piloto también antes de subir al avión?
¿rezará acaso antes de lanzar el misil?
¿rezará el que en tierra empuña un arma antes de disparar?
¿rezará también en algún momento del día quien ordena el ataque?
y aquel que tiene en sus manos el poder
para acabar con tanta muerte y sufrimiento inutil
¿acaso rezará tambien?
Sí. Probablemente también reza.
Puede que, incluso, con más fé que yo.
Así que nuevamente me pregunto
¿de qué nos sirve rezar?
y sigo rezando sin saber por qué
ya no por los muertos de ayer
o por los muertos de hoy
sino por los vivos que quedan
en esta realidad que no es mi realidad
pero es la guerra de todos.

(14/4/1999)

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